domingo, 2 de octubre de 2011

MENDOZA REYES: “El Sultán del Huarache” “Vengan por mí si quieren”, desde el fondo de la mina, clama el minero JONHY, a sus “dos amores”.

EN PARTIDA DOBLE
EDICION 121
CORRESPONDIENTE AL  13 DE OCTUBRE DEL 2010
Por Alejandro Mares Berrones

MENDOZA REYES: “El Sultán del Huarache”

“Vengan por mí si quieren”, desde el fondo de la mina, clama el minero JONHY, a sus “dos amores”.

            “No debo tener dos amores, es muy complicado besar en dos bocas,  sus nombres me causan errores…porque el sol cada día no sale dos veces…”, lo antes escrito es parte de la letra de una canción, cuyos interpretes fueron MIGUEL LAZCANO y MARIO PINTOR, entre otros.
            Lo anterior es en razón, de que ahora con eso de los mineros, que se encuentran sepultados en una mina, allá en Chile, a uno de ellos de nombre JONHY, el cual se encuentra en grave predicamento, pues al mencionado topo humano, se le apersonaron –como dicen los abogados- dos mujeres, que claman, una de ellas como legitima esposa y la otra como amasia, pero con los mismos derechos que la primera.
            Con ambas tiene crías, según dicen; a mí se me hace que este minero no va querer salir del hoyo o de plano va hacer el último, porque sabe lo que le espera saliendo; es más ya les mando un mensaje a sus dos amores: “Vengan por mi si quieren”.
            Oiga usted, a la mujer del tal JONHY, le resultó una “anfitriona”. Según la mitología  griega, Anfitrión era el marido de Alameda, madre de Hércules. Mientras Anfitrión estaba en la guerra de Tebas, Zeus tomaba su forma para acostarse con Alameda, noche tras noche, tras lo cual ella queda embarazada.
            Con el embarazo de Alameda, un alboroto fue creado, porque evidentemente Anfitrión dudó de la fidelidad de su esposa. Al final todo fue aclarado por Zeus y Anfitrión se puso contento por ser el marido de una mujer elegida por el Dios Zeus, para tener sexo. De aquellas noches de amor nació el semidiós Hércules.
            A partir de allí, el término anfitrión o anfitriona pasó a tener el sentido de: “aquel que recibe en su casa”. Por lo tanto, Anfitrión es sinónimo, ya en nuestro castellano de: Cornudo, tranquilo y ¡feliz!”, o sea, “El Sancho” y no precisamente el acompañante del Quijote de la Mancha, sino aquel que sí existe, pero que no se ve, ¡aguas!.
            Conclusión: Cuando alguien –ya ven como es la raza- diga que usted es un buen anfitrión, por las dudas, esté atento, y ¡vigile a su mujer!; y en el caso de ser anfitriona, ¡vigile a su marido!
            En la nómina municipal de la gran mayoría de los ayuntamientos, existen muchas “anfitrionas”, pues algunos de nuestros políticos les da por tener casa grande y casa chica; pues al llegar al poder, jalan a las “sanchas” como secretarias particulares de estos, las cuales entre sus funciones, está el de ser “anfitrionas”…
            Algunos de los futuros funcionarios de PONCHO SANCHEZ, ya están afilando la espada y dicen que llegaran con toy “querreques” al puesto público; las harcas municipales, no están para esos placeres.
            Por cierto, los líderes sindicales, “no cantan mal las rancheras, los guapangos y los chotices…”; tenemos el caso del corrupto de JESUS MENDOZA REYES, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Plantas Maquiladoras, Ensambladoras de Matamoros y su Municipio, STPMEMM; quien es un vejete rabo verde, le gusta lucirse con jovencitas bellas, espigaditas, las cuales como panteras amorosas, no ven en este vetusto saqueador de la clase obrera, el amor diáfano, trasparente, etéreo y cristalino; sino la oportunidad para traer carro nuevo y algunos otros caprichos, que el vejete rabo verde les compra a cambio de tiernas caricias.
            Las gentiles damitas que rodean al corrupto líder sindical, afirman que “Don JESUS” -MENDOZA REYES-, es como el gallo viejo, se les sube, pero ya no les hace nada; puro “chanfle” quiere el viejo; el citado “Santo Patrono”, después de haberle dado el golpe traidor a su hermano, el borracho de LEOCADIO MENDOZA REYES, se apoderó del control y de las finanzas del STMEMM, en donde se ha enriquecido con el sudor de la clase obrera, a la que explota como un Señor Feudal, firmando contratos colectivos de trabajo, con salarios de hambre para sus representados, permitiendo la explotación del hombre por hombre, en donde solo él se beneficia.
            De los beneficios económicos, el corrupto de MENDOZA REYES, se da placeres al estilo árabe o europeo, lo mismo le da hembra o demonio, al fin y al cabo ya está viejo y para darle gusto “al pellejo”, tiene su propio aren; emulando al sultán pakistaní; por eso a JESUS MENDOZA REYES, se le conoce en el argot cetemista como “El Sultán del Huarache”, por lo vulgar y lo corriente.
            Sería todo y cuanto, enpartidadoble@hotmail.com